Mucha gente hoy en día se identifica con la palabra cristiano, porque dicen creer en Cristo Jesús, dicen aceptar como verdad sus enseñanzas y creen que Dios es bueno.
¿Pero qué significa realmente ser un cristiano?
Mucha gente dice, yo leo la Biblia, voy a una iglesia y hasta participo en hablar de Dios a otros.
Mucha gente dice: toda mi familia es cristiana, vamos a la iglesia, mis padres y abuelos lo fueron, por eso soy cristiano.
¿Es algo que se hereda o se pasa de familia en familia?
Mucha gente dice, soy cristiano porque hago buenas obras y me controlo en mis actos.
¿Es algo que se obtiene por nuestro esfuerzo y méritos?
Mucha gente dice, no digo nada porque sólo Dios es perfecto y todos tenemos defectos, además los que dicen ser cristianos se comportan peor que los que no decimos nada.
SER CRISTIANO ES:
1. IDENTIFICARNOS, NO con la palabra cristianismo, que ya se hizo tan humana y natural, que “TODOS son cristianos e hijos de Dios hoy en día”, hasta el que vende drogas lo es. SINO con JESUCRISTO mismo. Y PREGUNTARNOS: ¿le agrada a Dios mi comportamiento? ¿Es Jesús quién realmente controla mis actos? ¿O soy yo quien manda en mi corazón y vivo como vive todo el mundo, haciendo cosas malas, que hoy son TAN NORMALES? ¿Le he entregado realmente mi corazón a Jesús? Es decir, estoy dispuesto a entregar todo lo que está mal en mi vida, incluyendo malos hábitos, vicios, actitudes ofensivas, falta de perdón, mentiras, pecados ocultos, y el olvido de buscar realmente a Dios en su Palabra y en la oración real, que lleva al cambio real? (Marcos 1:15) (Juan 14:15)
2. PARTICIPAR, de las obras de la Luz y no de las tinieblas. Es decir, ser parte de aquellos que por hacer las cosas diferentes a lo que este mundo pecador hace, son a veces rechazados y odiados, a veces abandonados aún por sus familias o “amigos” que no los aman cuando quieren cambiar. Ser parte de un mover nuevo que busca cambiar el mundo con las Buenas Nuevas de Salvación, con el Evangelio de Jesucristo. Jesús mismo fue crucificado por predicar la verdad y no hacer lo que mundo hacía. Hoy en día, la gente volvería a hacerlo, pues a los que buscan realmente cambiar, los critican o abandonan. Pero ser parte de este mover es amar aún a los que nos aborrecen, así como Jesús los amó, aún desde la cruz. Es perdonar al ofensor y orar por su alma y su cambio. (1 Pedro 1:16) (Efesios 4:17-22)
3. DECIDIR, de manera personal y voluntaria, seguir a Cristo como un miembro de su cuerpo que es la iglesia, en la tarea de alcanzar el mundo con un mensaje de transformación y amor. Un día cada ser humano dará cuenta de sus propias decisiones. (Eclesiastés 12:14) Ese día ninguna excusa será válida ante la pregunta: ¿Cuál fue tu decisión respecto a Jesús? (Apocalipsis 20:25) El que un día dijo: “Yo quiero aceptar a Jesús en m corazón”, pero no reconoció realmente su condición y necesidad de cambio, será como cualquiera que nunca quiso aceptar a Jesús en su corazón. Una oración sin fe y sin entrega, no pasa de las paredes. No es algo que se siente, es algo que se hace porque se entiende que es lo correcto y necesario y la única salida a nuestra condición.
4. BUSCAR, primeramente el Reino de Dios. Es decir, vivir para Dios y por Dios. Buscar crecer en fe, en amor, en conocimiento de Dios. Esto no se consigue por sólo creer en Dios. La Biblia dice que aún los demonios creen y tiemblan ante Dios (Santiago 2:19) El buscar implica que como un recién nacido, uno necesita alimentarse para no morirse. Uno se alimenta espiritualmente con la Palabra de Dios, la cual es leída en la Biblia y predicada en la Iglesias del Señor y no en cualquier templo que predica cosas superficiales y no busca cumplir la Palabra de Dios. Además uno necesita fuerzas divinas a través de la oración sincera y disciplinada, sin vanas repeticiones (Mateo 6:7). Uno necesita entender que muchas personas mayores en la fe lo van a ayudar, y necesita el compañerismo de ellos, que impregne su vida con nuevas actitudes y estilos de vida.
En conclusión, ser cristiano no es algo que se logra en nuestras fuerzas, es algo que se logra en la fe en Jesucristo. Si usted le entregó su vida a Jesús un día, asegúrese de haberlo hecho de corazón. Si no, hay tiempo para hacerlo mientras estamos vivos.
Entonces, considere la próxima vez que la palabra cristiano sea usada para llamar a alguien.
Dios no admite engaño, con Él las cosas son claras, no existe término medio, ni buenas intenciones. Dios ve corazones que están con Él o sin Él.
La Biblia dice: Mas a todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre, les dio potestad
de ser hechos hijos de Dios. Juan 1:12
Esta cita es para los decididos de verdad.
Si conoce a alguien así, llámelo cristiano!! 
Este es Marco Roque quien te dice PIENSA Y DECIDE…























